Nuestra vida si tiene un propósito
Su Palabra dice en Efesios 3:11-12:
3:11 Conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor,
3:12 en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la Fe en EL.
Debemos vivir cada día permitiendo que el propósito eterno de Dios en cada uno de nosotros se cumpla conforme a su voluntad y según estableció en Jesucristo, nuestro Señor. Porque lo que Dios estableció como propósito en tu vida si te sometes a ÉL se cumplirá de principio a fin, y nada ni nadie lo podrá impedir, no hay fuerza de hombre que pueda hacer su obra y su poder inoperante, su Palabra dice «que quien estorbará su obra», y nuestro padre es soberano…Dios dijo sea… y todo fue…entonces en él todo lo podemos, pero tenemos que creer y depositar toda nuestra confianza en ÉL. Envió a su Hijo para que el propósito eterno se cumpliese en cada uno de nosotros, y se cumplió.
Tenemos pleno acceso a nuestro Señor, y ÉL es FIEL y con seguridad puedes dejar toda tu vida en sus manos…el mundo te puede fallar, pero Él NUNCA FALLARÁ y con TODO TE RECOGERÁ.
En medio de la prueba nos podemos desanimar, pero tenemos plena seguridad y confianza en quien nos redimió y nos amó sobre todas las cosas. Recuerda que la palabra clave es la FE en EL SEÑOR.

Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.
Exacto. Si eso sucede con un grano de mostaza…cuánto más si le pedimos que día a día la vaya aumentando y fortaleciendo.
Salmo 55:22 «Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará;
No dejará para siempre caído al justo».
A veces podemos llegar a sentir que Dios en su silencio no nos escucha, o no está atento a la tribulación o al problema por el cual estamos atravesando, pero no es así, al contrario, es precisamente en los momentos más difíciles que Dios está más cerca de nosotros. SIEMPRE ESTÁ AHÍ, SIEMPRE ESTÁ CERCA, pero cuando atravesamos el desierto y estamos en medio del fuego, Dios se mete con nosotros y nos lleva de la mano, de no ser así, cómo podríamos en nuestras propias fuerzas cruzarlo y soportar… Qué padre en el tiempo difícil de su hijo lo deja solo y aún en medio de su dolor no hace lo imposible y entrega hasta su propia vida por ayudarlo? Así mismo hizo nuestro Padre por cada uno de nosotros cuando envió a su HIJO.
Hebreos 11:1: «la fe es la certeza de lo que se espera, y la convicción de lo que no se ve». amén!!!