Fortaleza contra la tentación
Una de las pruebas más fuertes de todos los seres humanos es evitar o caer en la tentación de hacer cosas que sabemos, que no son buenas, o aceptadas por Dios o simplemente que tenemos la certeza que eso que haremos no nos traerá nada positivo a nuestra vida, es por eso que debemos pedirle a Dios que nos aleje de la tentación y que si caemos en ella tengamos la fortaleza para vencerla, Dios nos da la conciencia de poder diferenciar y saber lo que es bueno para nuestra vida o no.
Desde el punto de vista espiritual, nuestra mente es el órgano más vulnerable. Para reducir la tentación, mantén tu mente ocupada con de Dios y otros pensamientos buenos. Los pensamientos malos se derrotan pensando en algo mejor. Este es el principio del reemplazo. Vence el mal con el bien (Romanos 12:21), enfócate en cosa positivas, mantén tu mente ocupada, piensa en las cosas hermosas de tu vida, en tus logros, en las bellezas que hay en tu diario vivir y las bendiciones de Dios.
“Siempre piensen en Jesucristo”, 2 Timoteo 2:8. “Llenen sus mentes de las cosas que son buenas y que merecen alabanza: cosas que son verdaderas, nobles, correctas, puras, encantadoras, y honorables”, Filipenses 4:8. La mente es muy fuerte, y es quien tiene poder sobre nuestras acciones, tenemos que cultivar el espíritu y nuestra mente, solo así alejamos los malos pensamientos y alejar las tentaciones, debemos ser fuertes, y tener en cuenta las consecuencias de hacer algo indebido.

La tentación siempre empieza con un pensamiento que nos distrae, nos saca de nuestro camino y trata de derribarnos, la manera más rápida para neutralizar su fascinación es concentrarte en otra cosa. No luches contra ese pensamiento, simplemente cambia el enfoque de tu mente y procura interesarte en otra idea, es importante hacer este ejercicio y practicarlo cada vez que caemos en tentación o llega un pensamiento a nuestra mente que sabemos que no es el mejor, o no le gustaría a Dios, debemos ser honestos con nosotros mismos, todos sabemos que está bien y que está mal.
La vida tiene que ser un balance, de vida espiritual, de vida sana en el aspecto de salud, alimentación, alimentar el intelecto, todo lo que hagamos nos trae un beneficio, y el estilo de vida que llevemos nos va a llevar a tomar decisiones, debemos tener un equilibrio para una vida sana y feliz.