¿Por qué tenemos esa profunda necesidad de amigos?
No es bueno que el hombre esté solo (Génesis 2:18).
Somos seres sociables y necesitamos la compañía y el ánimo que nos proporcionan los amigos. El sentirse solo y rechazado puede hacer la vida casi insoportable.
La soledad ha sido nombrada el problema más común de nuestros tiempos. Este mundo está lleno de gente solitaria. Una persona puede estar rodeada de gente y aun así sentirse sola, porque no tiene amigos verdaderos.
La razón es que fuimos hechos con una necesidad. En esta lección aprenderemos un principio muy importante sobre la amistad.

No todas las amistades son iguales. En cuanto a nuestras relaciones con los demás, debemos comprender que hay diferentes niveles. Hay amistad con conocidos, también hay amistades ocasionales, otros más cercanos y alguno amigos íntimos.
Los conocidos y amigos ocasionales no tienen mucha influencia sobre nosotros, pero sí somos influidos por aquellos que escogemos como amigos cercanos y amigos íntimos.
Esto nos lleva a un importante principio con relación a la amistad: Llegamos a parecernos a quienes escogemos como amigos.
Hay ciertos contactos sobre los cuales no tenemos control. Estos por lo general no tienen gran influencia sobre nosotros. Pero la gente que escogemos como amigos, aquellos con quienes pasamos voluntariamente el tiempo libre, sí nos influye mucho. Esta influencia puede ser buena o mala, según el carácter de la persona.
La Biblia dice: El que anda con sabios, sabio será; Mas el que se junta con necios será quebrantado (Proverbios 13:20).
Una forma de mostrar a la gente que nos importa, es escuchándoles. Una parte vital de una buena relación es compartir las cargas y buscar soluciones para los problemas. Ésto significa escucharles atentamente sin interrumpir. Es importante que desarrollemos esta virtud. Los que no saben escuchar no llegan a ser buenos amigos.