Haz el bien y no molestes a los demás
“Si uno sabe hacer lo que es correcto y, sin embargo, no lo hace, es para él un pecado” (Santiago 4:17). Todos sabemos las enseñanzas de Dios y él nos manda a amarnos los unos a los otros, debemos seguir sus pasos y es que muchas personas dicen que una buena persona es simplemente la que no te molestas y es una realidad, debemos vivir en armonía con nuestra propia vida y la de nuestros seres queridos y no meternos en asuntos ajenos o que puedan dañar a otros seres humanos.
“Todas las cosas que quieren que los hombres les hagan, también ustedes de igual manera tienen que hacérselas a ellos” (Mateo 7:12). Trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti, muchas veces exigimos cosas y la forma en que nos hablan y piden las cosas los demás, pero somos nosotros amables con los demás cuando nos toca hacerlo…. Si no queremos que nos traten mal, si no queremos que nos humillen y si no queremos que nos difamen entonces tampoco lo hagamos porque eso no le gusta a Dios.

Hay algo seguro en esta vida, todo lo que hacemos se paga en la tierra, no debemos desearle el mal a nadie, debemos ser personas que conviven en armonía con los demás, sin hacer daño y cuando se habla de no hacer daño, no es solo con acciones, también es con palabras porque muchas veces no medimos las consecuencias que tienen las palabras mal intencionadas.
El Señor nos pedirá cuentas de la responsabilidad que se nos ha confiado, del bien o del mal que hayamos hecho a nuestros hermanos acá en la tierra, todo lo que hagamos acá quedará escrito, tanto las buenas acciones como las malas y es por esta razón que debemos seguir las enseñanzas de Dios, muchas veces por la presión social o las dificultades del cotidiano vivir se nos olvida que de las cosas simples y las buenas acciones vienen bendiciones.
Cuidado con lo que hacen. No hagan algo bueno ante la gente sólo para que los demás los vean pues así no recibirán ninguna recompensa de su Padre que está en el cielo. Cuando des algo a los pobres, no llames la atención de todo el mundo como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles. Lo hacen para que los demás hablen bien de ellos. Les digo la verdad: con eso, ellos ya tienen su recompensa. Cuando le des algo a un necesitado, no se lo digas ni siquiera a tu mejor amigo. Lo que hagas debe ser un secreto. Así recibirás recompensa de tu Padre que está en el cielo, porque él ve todo lo que se hace en secreto. (Biblia).