Seamos fuertes y valientes
“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes. Porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”. Josué 1:9. Muchas veces le decimos a Dios que, porque nos manda pruebas difíciles y muchas veces no sabemos cómo avanzar, Dios Manda a que nos esforcemos y que seamos fuertes. Dice un refrán que ninguna agua en calma hizo experto al marinero, muchas veces necesitamos pasar por ciertas situaciones para aprender.
Ciertamente Dios dice que nos esforcemos y seamos valientes por cuanto él va a estar con nosotros donde quiera que vayamos, él nunca nos va a dejar solos, siempre estará a nuestro lado y es en momentos difíciles cuando más fuertes nos toma de su mano. Todo lo que conlleva un esfuerzo merece una recompensa, así es la vida, merecemos recoger los frutos del trabajo y el esfuerzo, es una enseñanza de Dios.
“Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Tenemos que seguir las leyes de Dios y de la tierra, seguir normas, obedecer a Dios y a los principios y valores como seres humanos. Toda persona que trabaje duro para conseguir sus sueños los logrará, porque Dios compensará ese esfuerzo en bendiciones.

Entre más grande sea tu esfuerzo, mucho más grande será tu recompensa, por lo que vale mucho la pena consumir todas las energías con el propósito de llegar a cumplir tu objetivo, que te beneficiará a ti principalmente y a todos tus seres queridos. Las bendiciones del esfuerzo no son solo para una persona, ya que la alegría y los frutos de la recompensa se comparten con la familia y con los seres queridos, los triunfos se celebran con humildad y alegría.
Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor. Colosenses 3:23-24 Todo lo que hagamos debemos hacerlo con amor y dedicación, debemos ser personas entregadas a un propósito o a un sueño, el de ser feliz y seguir las lineaciones que Dios mando para la tierra.