¿Qué es vanagloria?
Se trata del acto en el que una persona se jacta de todos los logros realizados en su vida o carrera profesional, para sorprender, de alguna forma, a todo aquél que presencia su discurso.
Una de las razones por la cual esto ocurre, es porque el ser que lo lleva a cabo necesita de atención para sentirse, de alguna manera, feliz. Se considera que tiene un vínculo de dependencia con la atención, la cual lo ayuda a reafirmar los logros que tiene en su lista.
La mayor parte del tiempo, estos individuos sacan lo mejor de los hechos, para que su acto de presunción pueda tener un toque de misticismo y el aura de que sean inalcanzables.
Uno de los personajes dentro del entorno Bíblico y que pudiéramos decir que tiene mucho peso fue Abraham debido a que cuando entró en la tierra de Egipto con su mujer, a consecuencia del hambre que había, en lugar de confiar en el Dios que lo había sacado de la tierra de los Caldeos decidió hacer las cosas por sí mismo y engañar a la gente (Génesis 12:10-20).

Pedro es otro de los ejemplos clásicos en la Biblia de las personas que tienen una fuerte afirmación verbal y el hecho concreto y definitivo de una débil actuación en la vida real. No hay día que no se llegue ni fecha que no se cumpla, la palabra de Dios nos marca muy directamente que “el cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” y estas palabras no son de cualquier persona sino del Maestro mismo, nuestro Salvador.
El hecho de estar seguros que podemos hacer algo que comúnmente no lo hacemos no es malo pero la realidad es que a veces no admitimos nuestras debilidades ni la ayuda de terceras personas y la consecuencia es el aislamiento, y lo más triste fue lo que le pasó al apóstol Pedro ya que debido a esa autosuficiencia llegó a pensar y a creer que no necesitaría ni siquiera la gracia de Dios
Muy a menudo nos enfrentamos a algo que quizás nunca vamos a poder hacerlo, la jactancia y el deseo de gloriarnos en nuestras propias fuerzas y habilidades para realizar las cosas más difíciles de la vida surgen a veces de un sentido de inseguridad, cuando decimos” yo soy el más fuerte” a mí nunca me va a pasar” estamos diciendo a grito abierto que realmente no somos lo que decimos.
Porque todo lo que hay en el mundo, la pasión de la carne, la pasión de los ojos y la arrogancia de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 1 Juan 2:16.